Voces desde el territorio: entrevista con Federico Escobar, CEMSE

Más de una década de trabajo conjunto entre Save the Children y CEMSE demuestra el valor de la localización para impulsar cambios sostenibles desde los territorios. La localización se ha consolidado como una apuesta estratégica para impulsar el desarrollo desde quienes mejor conocen las realidades, desafíos y oportunidades de sus comunidades. En Bolivia, esta visión ha tomado forma a través de alianzas de largo plazo con organizaciones nacionales que lideran transformaciones en sus propios territorios. Una de ellas es el Centro de Multiservicios Educativos (CEMSE), organización con amplia experiencia en educación y desarrollo socio comunitario.

Desde 2012, Save the Children y CEMSE han construido una relación basada en la confianza, el fortalecimiento mutuo y el compromiso compartido de generar mejores oportunidades para adolescentes y jóvenes. Lo que comenzó con intervenciones enfocadas en habilidades para la vida y prevención de embarazos adolescentes evolucionó hacia una alianza más amplia, capaz de fortalecer capacidades institucionales, promover la participación local e impulsar ecosistemas de apoyo para las nuevas generaciones.

CEMSE y Save the Children trabajan juntos desde hace más de una década. ¿Cómo evalúa esta alianza y qué aspectos destacaría de este recorrido conjunto?

Federico Escobar: «Nuestra relación comenzó en 2012, trabajando inicialmente en proyectos dirigidos a adolescentes y jóvenes en La Paz y Sucre. En ese momento nos enfocábamos principalmente en el desarrollo de habilidades para la vida, la prevención de embarazos adolescentes y el fortalecimiento de capacidades personales. Con el paso de los años, la alianza fue creciendo y ampliándose a nuevas áreas de trabajo.»

«Más allá de los resultados programáticos, destacaría el fortalecimiento institucional que hemos logrado. Gracias al acompañamiento de Save the Children hemos mejorado nuestros sistemas administrativos, procesos de monitoreo, seguimiento y adquisiciones. Además, fortalecimos nuestras políticas de salvaguarda, un aspecto fundamental para el trabajo con niñas, niños y adolescentes. Este proceso nos ha permitido crecer como organización y responder mejor a las necesidades de las comunidades con las que trabajamos.»

Desde su experiencia, ¿qué significa la política de localización y cómo la han vivido como organización socia?

Federico Escobar: «Al principio, cuando escuchábamos hablar de localización, el concepto no era del todo claro para nosotros. Con el tiempo entendimos que se trata de fortalecer las capacidades de las organizaciones locales para que puedan liderar programas y proyectos en sus propios territorios.»

«Este enfoque reconoce que las organizaciones nacionales y locales tienen experiencia, conocimiento y cercanía con las comunidades. Save the Children ha apostado por fortalecer esas capacidades, generando condiciones para que las organizaciones socias asumamos un rol cada vez más protagónico en la implementación y diseño de intervenciones.»

¿Cómo ha contribuido este enfoque al desarrollo y fortalecimiento de CEMSE?

Federico Escobar: «Uno de los avances más importantes fue el fortalecimiento de nuestras políticas institucionales. Por ejemplo, anteriormente no contábamos con una política formal de salvaguarda. Con el apoyo de Save the Children desarrollamos y consolidamos herramientas y protocolos que hoy son parte fundamental de nuestro trabajo. Este fortalecimiento no solo mejora nuestra capacidad de protección y gestión institucional, sino que también nos permite acceder a nuevos fondos y trabajar con otros donantes y organismos internacionales. En definitiva, fortalece nuestra sostenibilidad y nuestra capacidad para canalizar más recursos hacia las comunidades.»

¿Cómo contribuye el trabajo conjunto al desarrollo de adolescentes y jóvenes?

Federico Escobar: «Desde nuestra experiencia, el punto de partida es el empoderamiento personal. Trabajamos para que los adolescentes reconozcan sus fortalezas, identifiquen sus capacidades y construyan un proyecto de vida. Creemos que deben convertirse en protagonistas de su propio desarrollo y tener las herramientas necesarias para tomar decisiones informadas sobre su futuro. Posteriormente fortalecemos habilidades para la vida, capacidades técnicas y competencias relacionadas con la empleabilidad y el emprendimiento. Muchos adolescentes necesitan generar ingresos para continuar estudiando o apoyar a sus familias, por lo que trabajamos para brindarles oportunidades concretas de formación e inserción laboral.»

«Un aspecto que hemos aprendido es que el desarrollo económico debe ir acompañado de un fortalecimiento emocional. Muchos jóvenes enfrentan situaciones de violencia, vulnerabilidad o entornos familiares complejos. Por ello, las habilidades socioemocionales son tan importantes como las capacidades técnicas.»

¿Qué rol juegan los actores locales en este proceso?

Federico Escobar: «Ninguna organización puede generar cambios sostenibles trabajando sola. Por eso hemos impulsado la construcción de alianzas con gobiernos municipales, instituciones educativas, empresas privadas, universidades, entidades financieras y organizaciones de la sociedad civil. Estos actores forman parte de lo que llamamos un ecosistema de apoyo para adolescentes y jóvenes. Gracias a esta articulación es posible abrir espacios de capacitación, generar oportunidades laborales, apoyar emprendimientos y crear condiciones más favorables para su desarrollo. Asimismo, el trabajo conjunto ha permitido incidir en políticas públicas relacionadas con juventud, emprendimiento y salud sexual y reproductiva, fortaleciendo la respuesta institucional a las necesidades de las nuevas generaciones.»

¿Por qué es importante que las organizaciones locales participen desde el diseño de los proyectos?

Federico Escobar: «Porque somos quienes conocemos de cerca la realidad de las comunidades. Podemos identificar problemáticas, recoger información directamente en el territorio y trasladar las necesidades de la población a los procesos de planificación y formulación de proyectos. La participación local mejora la pertinencia de las intervenciones y permite que las soluciones respondan realmente a los desafíos que enfrentan niñas, niños, adolescentes y jóvenes. Además, genera mayor apropiación y sostenibilidad de los resultados.»

Mirando hacia adelante

¿Qué acciones considera prioritarias para seguir fortaleciendo la localización y el empoderamiento juvenil en Bolivia?

Federico Escobar: «Es fundamental seguir fortaleciendo las políticas públicas orientadas al empleo y al emprendimiento juvenil, especialmente desde los gobiernos municipales y departamentales, que son las instancias más cercanas a la población joven. También es importante que más organizaciones de cooperación continúen apostando por el fortalecimiento de socios locales, reconociendo sus capacidades y su potencial para liderar procesos de desarrollo. La localización representa una gran oportunidad para impulsar soluciones más sostenibles y cercanas a las necesidades reales de las comunidades.»

Una alianza que demuestra el poder de la localización

La experiencia compartida entre Save the Children y CEMSE muestra que la localización es, ante todo, una apuesta por la confianza, el fortalecimiento de capacidades y el liderazgo local. A lo largo de más de una década, esta alianza ha contribuido no solo al crecimiento de una organización socia con amplia trayectoria en Bolivia, sino también a la ampliación de oportunidades para adolescentes y jóvenes, la construcción de redes de apoyo territoriales y el fortalecimiento de respuestas institucionales más cercanas a las comunidades.

Cuando las organizaciones locales cuentan con las herramientas, los recursos y el reconocimiento necesarios para liderar procesos de desarrollo, los resultados ganan en pertinencia, sostenibilidad e impacto. Esa es, precisamente, una de las principales lecciones que deja este trabajo conjunto: el cambio más duradero se construye desde los territorios y junto a quienes los conocen mejor.