Mi Voz Importa: cuando la niñez habla, las políticas públicas cambian

Durante décadas, las decisiones sobre la niñez fueron tomadas por personas adultas. Hoy, gracias a la alianza Joining Forces Bolivia, integrada por Save the Children, Terre des Hommes, World Vision, Aldeas Infantiles SOS, ChildFund y Educo, miles de niñas, niños y adolescentes están demostrando que no solo tienen derecho a ser escuchados, sino que sus opiniones pueden transformar la manera en que el Estado planifica y responde a sus necesidades.

Mi Voz Importa, es una de las iniciativas de participación e incidencia de la niñez y adolescencia más amplias impulsadas por organizaciones de la sociedad civil en Bolivia. Su objetivo es claro: convertir los datos de la encuesta y las propuestas de niñas, niños y adolescentes en evidencia capaz de influir en la toma de decisiones públicas.

El alcance de esta experiencia ha sido extraordinario. A través de dos consultas nacionales desarrolladas en los nueve departamentos del país, más de 25.000 niñas, niños y adolescentes compartieron sus opiniones sobre protección frente a la violencia, educación, salud, participación y otros temas fundamentales para su desarrollo. La primera consulta en 2022 involucró a 11.000 participantes, mientras que la segunda versión (2.0), lanzada en 2025, superó los 14.000, incorporando además las voces de grupos históricamente excluidos, como adolescentes trabajadores, niñas y niños con discapacidad, pueblos indígenas y adolescentes que perdieron el cuidado familiar.

El mayor valor de Mi Voz Importa no está en la cantidad de participantes, sino en su capacidad para transformar la participación en incidencia real. Los resultados fueron compartidos con gobiernos municipales y autoridades nacionales; se fortalecieron espacios de liderazgo infantil y adolescente; se promovieron procesos de formación intergeneracional; y se impulsaron diálogos directos entre tomadores de decisión y niñas, niños y adolescentes.

Gracias a este proceso, siete municipios realizaron por primera vez rendiciones públicas de cuentas dirigidas específicamente a niñas, niños y adolescentes, marcando un precedente en la gestión pública local. Asimismo, la evidencia generada por la consulta contribuyó a los procesos de planificación nacional, aportando insumos para instrumentos estratégicos como el Plan de Desarrollo Económico y Social 2026-2030.

Mi Voz Importa ha demostrado que cuando la niñez participa de manera significativa, las políticas públicas son más inclusivas, legítimas y efectivas. Más que una consulta, esta iniciativa representa un cambio de paradigma: reconocer a niñas, niños y adolescentes como ciudadanos con capacidad de análisis, propuesta e incidencia.