Educación técnica para ampliar proyectos de vida

Para muchas y muchos adolescentes y jóvenes, pensar en el futuro también significa preguntarse cómo generar ingresos y qué oportunidades tienen a su alcance. Las posibilidades de empleo o emprendimiento dependen muchas veces del acceso a información, recursos y redes de apoyo. Frente a ello, Save the Children impulsa la Estrategia Integral de Desarrollo Adolescente, que articula formación técnica, habilidades para la vida y conexión con oportunidades del entorno.

A través de los proyectos POWER 4AY, Caminos hacia la Prosperidad y el Programa de Patrocinio, más de 1.000 adolescentes y jóvenes accedieron a formación técnica vinculada a demandas del mercado laboral. El trabajo con Centros de Educación Alternativa, Institutos Técnicos Tecnológicos, Bolsas de Empleo municipales y otros actores permitió ampliar opciones de educación y fortalecer la articulación con servicios de empleo y emprendimiento.

La diferencia del modelo está en que la educación no termina en aprender un oficio. Junto con las competencias técnicas se trabajan proyecto de vida, autoestima, liderazgo, comunicación, trabajo en equipo y toma de decisiones. Docentes incorporan estas capacidades en los procesos formativos, mientras adolescentes y jóvenes reciben orientación laboral, apoyo para entrevistas y acompañamiento para iniciar emprendimientos.

La experiencia de María muestra cómo esta combinación puede abrir nuevas posibilidades. Después de participar en un curso de repostería comercial, comenzó a vender sus productos y generar ingresos propios. “Aprendí a elaborar productos, pero también aprendí a confiar más en mí y a pensar en lo que quiero lograr en el futuro”.

La experiencia deja un aprendizaje claro: la educación técnica aporta más cuando se conecta con las aspiraciones de adolescentes y jóvenes y con oportunidades reales del territorio. Esa articulación fortalece su autonomía económica y amplía sus posibilidades de construir un proyecto de vida con mayor capacidad de decisión.