Cuando la comunidad lidera, la lectura transforma

En Cochabamba, los Clubes de Lectura Comunitarios nacieron como una iniciativa impulsada por el Programa de Patrocinio de Save the Children, en colaboración con Organizaciones Territoriales de Base (OTBs) y actores comunitarios. Su objetivo fue claro, promover el gusto por la lectura y fortalecer la comprensión lectora en niñas y niños, generando espacios seguros de aprendizaje y participación.

Con el tiempo, estos espacios evolucionaron. Dejaron de ser únicamente una estrategia educativa para convertirse en plataformas comunitarias donde se fortalecen valores como la convivencia, la reflexión, la solidaridad y la participación de la niñez, las familias y la comunidad.

Este proceso fue impulsado por actores locales que asumieron un rol protagónico. Las y los promotores comunitarios se consolidaron como responsables de la gestión cotidiana de los clubes, dinamizando la lectura y garantizando su continuidad. Paralelamente, dirigentes de las OTBs asumieron el liderazgo estratégico, posicionando los clubes como un servicio esencial para el desarrollo humano y los derechos de la niñez en sus territorios.

El resultado es un proceso profundo de empoderamiento. Lo que inició como un programa acompañado, hoy se ha transformado en un modelo de gestión comunitaria. Las organizaciones locales no solo implementan, sino que planifican, gestionan recursos, coordinan con autoridades y proyectan sostenibilidad.

La creación de la Asociación SoñaLibros marca un hito en este camino. Surge desde las propias comunidades, como instancia que articula y fortalece más de 20 clubes de lectura, consolidándose como una estructura colectiva con identidad propia y proyección a largo plazo. SoñaLibros representa la transición de un proyecto promovido externamente hacia un movimiento autogestionado, liderado por actores locales.

Hoy, los Clubes de Lectura Comunitarios son reconocidos por líderes y autoridades como un servicio estratégico. Su inclusión en la planificación municipal refleja un cambio de paradigma, la lectura y la educación ya no son actividades complementarias, sino pilares para la construcción de ciudadanía.

Esta experiencia demuestra que la localización no es solo participación. Es transferencia de capacidades, liderazgo y sostenibilidad. Es cuando las comunidades toman el control de las soluciones, las adaptan a su realidad y las proyectan para escribir su propio futuro.