Violencia Digital y Género: nuevas formas de vulneración, nuevas rutas de protección

La violencia digital hacia niñas, niños y adolescentes es una preocupación creciente en Bolivia. Datos del Centro S.O.S. Digital de la Fundación Internet Bolivia, muestran que entre 2023 y 2024 el 43% de los casos reportados correspondió a abuso sexual facilitado por tecnologías[1].  Ante esta realidad, Save the Children Bolivia, junto al Instituto de Investigaciones en Ciencias del Comportamiento (IICC) de la Universidad Católica Boliviana, Childfund y Global Kids Online, desarrolló el estudio sobre brechas de género y violencia digital denominado “Navegando entre riesgos invisibles y oportunidades reales”, que evidencia patrones diferenciados por género y región.

El estudio revela que niñas y niños acceden a internet desde edades tempranas, pero no en igualdad de condiciones. Las brechas se amplían en la adolescencia.

  • Niñas y niños comenzaron a utilizar internet a la edad escolar entre 6 a 11 años; los hombres (57%) antes que las mujeres (50%).
  • 9,17% de adolescentes fue presionado para hablar de actos sexuales en línea.
  • 4,42% recibió solicitudes para realizar actos sexuales no deseados;
  • 4,25% fue forzado a enviar fotos o videos íntimos.
  • 16,42% recibió contenido sexual sin consentimiento, afectando más a mujeres (17,67%) que hombres (15,17%)
  • 7,3% de adolescentes mujeres recibieron solicitudes de fotos íntimas sin consentimiento (vs. 1,1% de varones).

Estos datos revelan niveles alarmantes de exposición a contenido sexual no solicitado, coerción en línea y dinámicas de abuso digital. Adolescentes hombres y mujeres consumen internet, pero no lo hacen de la misma manera: son los hombres quienes tienen acceso a internet a una edad más temprana con relación a las mujeres. Los datos también nos muestran que el abuso y la violencia digital se han trasladado al celular: hablamos de una violencia facilitada por la tecnología en donde las mujeres son más vulnerables, y es alarmante como estas experiencias negativas ponen en riesgo además de su integridad física su salud mental. Cuando hablamos de violencia digital el género importa: de acuerdo con el estudio, las brechas en seguridad nos dicen que el 49% de hombres se sienten más seguros en internet vs. el 41% de las adolescentes.

Hasta el año 2024, Bolivia carecía de una definición legal de violencia digital. Por ello, Save the Children impulsó un proceso de incidencia con otras organizaciones de la sociedad civil que culminó con la aprobación de la Ley 1636 de “Protección de la Integridad Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes en Entornos Digitales”.  Tras su aprobación, y en coordinación con la Fiscalía General del Estado, se elaboró el “Protocolo Nacional de Actuación Frente a la Violencia Sexual Digital”, que estandariza los procedimientos para asegurar justicia, protección, salud y educación.  Asimismo, Save the Children y la socia Realidades trabajaron para conformar y fortalecer una red de 111 activistas digitales, quienes desarrollan campañas, capacitan a sus pares y promueven un uso seguro de internet.

Para avanzar, es fundamental difundir la Ley 1636, socializar las rutas de denuncia, capacitar y sensibilizar a servidores públicos,  fortalecer la alfabetización digital de madres, padres y cuidadores para una mediación activa que permita acompañar, educar y motivar. El activismo digital de adolescentes y jóvenes y la participación comunitaria son claves para construir entornos digitales más seguros y libres de violencia.

[1] https://sosdigital.internetbolivia.org/reporte-2023-2024/